La malabsorción de la fructosa es una situación mucho más común que puede afectar a más de un 30% de la población. En este caso, las células intestinales no son capaces de absorber de manera total o parcial la fructosa, generando síntomas gastrointestinales como diarreas, dolor abdominal, náuseas o gases. Esta situación puede ser irreversible o reversible.
La dieta debe ser restringida en fructosa. El grado de restricción variará de pendiendo de la severidad de la malabsorción. Si la malabsorción es parcial, entonces es posible consumir ciertos alimentos con bajo contenido en fructosa e inclusive, una cantidad moderada de alimentos con un elevado contenido en fructosa.

Tabla propia realizada por un profesional de la nutrición
Tabla propia realizada por un profesional de la nutrición

Prestar especial atención a las etiquetas de los alimentos donde se indique:
(E-420 Sorbitol) y Fructosa

Recomendaciones que ayudarán a mejorar la tolerancia a fructosa y sorbitol:

  • Las frutas mejor toleradas con bajo contenido de fructosa incluyen la naranja, mandarina, plátano, limón, lima, fresa, kiwi, aguacate, mora, uva y melón.

  • Ingerir alimentos con fructosa en pequeñas cantidades repartidas a lo largo del día, ej. tomar sólo una pieza de fruta o equivalente cada vez, máximo 2-3 piezas al día.

  • Las verduras mejor toleradas incluyen acelga, brócoli, espinacas, apio, alcachofas, berros, tapioca, setas (champiñones), lechuga, escarola y endibias. Las patatas viejas contienen menos fructosa que las nuevas.

  • Mediante la cocción las verduras pierden fructosa (se pierde en el caldo de cocción, debemos desecharlo), lo que mejora su tolerancia.

  • Limitar la ingesta de alimentos con un contenido de fructosa superior al de glucosa así como alimentos que contengan mezclas de fructosa y sorbitol. Esto ocurre en algunas frutas (manzanas, peras, ciruelas, cerezas, melocotones, albaricoques,…), zumos de frutas comerciales, y algunos dulces (chicles, caramelos, golosinas,…).

  • Los alimentos de origen animal (carnes, pescados, huevos, leche…) se pueden comer sin problemas si no están elaborados. En el procesamiento pueden añadirse fructosa y sorbitol.
  • En general se deben evitar bebidas comerciales de frutas (zumos y refrescos) y todas aquellas edulcoradas con fructosa y sorbitol.

  • Muchos medicamentos en jarabe contienen glucosa o sorbitol. Aunque la cantidad ingerida es pequeña y generalmente no provoca síntomas, consulte con su médico por posibles alternativas.